Los delitos relacionados con el ámbito familiar son aquellas conductas tipificadas en el Código Penal que se cometen entre personas unidas por vínculos familiares, ya sean de consanguinidad, afinidad, matrimonio, convivencia, o incluso relaciones sentimentales análogas.
Estos delitos buscan proteger la integridad física, psíquica, moral, sexual y económica de los miembros de la familia, reconociendo que en este entorno pueden darse situaciones de especial vulnerabilidad.
El legislador considera que dentro de la familia pueden existir relaciones de poder, dependencia, confianza o convivencia que agravan la lesividad de ciertas conductas, por lo que muchas de estas infracciones tienen agravantes específicas o tipos penales autónomos.
Los tipos más relevantes son:
- Delitos de violencia de género y doméstica:
- Maltrato habitual en el ámbito familiar.
- Maltrato ocasional.
- Violencia psicológica.
- Coacciones y amenazas por parte de la pareja o expareja.
- Trato degradante.
- Delitos contra las relaciones familiares:
- Impago de pensiones.
- Abandono de menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección.
- Sustracción de menores (llevarse al hijo sin consentimiento del otro progenitor).
- Violaciones de deberes paternofiliales.









